En fin, como decía Russell Crowe en Gladiador antes de descabezar bárbaros en la batalla, “todo lo que hacemos en la vida deja su eco en la eternidad”. Seguro que Corebo desde su balcón en el Olimpo nos estuvo viendo y se sintió orgulloso de todos nosotros. La experiencia es riquísima, el ambiente corebista fenomenal: risas, charlas, compañerismo a rebosar. ¿Qué más se puede pedir?. Que entregarse a esto, en las posibilidades de cada uno, merece la pena y produce mucha satisfacción. Los sentimientos, pensamientos, lágrimas, dolor, sensaciones contradictorias, niveles de esfuerzo, risas, y todo aquello que conlleva acabar algo que empiezas, lo tengo tatuado en mi corazón para siempre. Algunos de vosotros ya sabéis lo que es eso, y al que no lo sepa le recomiendo que lo pruebe ,despacito ,sin prisa . Para que al final os quede una sensación grandísima de bienestar y que en mi caso me obliga sin ningún esfuerzo a deciros a todos:
GRACIAS POR DARME ESTA OPORTUNIDAD Y COMPARTIRLA CONMIGO TODO EL AÑO. OS QUIERO.
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